Los inicios del CRULL

De un artículo del periódico “Jornada Deportiva” del día 2 de abril de 1990.

 

“BRUTOS EN ACCIONES NOBLES EN SENTIMIENTOS"

 

"HACE YA MÁS DE CUARENTA AÑOS QUE LOS UNIVERSITARIOS TINERFEÑOS COMENZARON A PRACTICAR EL RUGBY, HASTA ENTONCES AJENO A LA ISLA. EL RUGBY SE FRAGUO EN TENERIFE ENTRE EL EMPUJE DE RECIAS VOLUNTADES DEPORTIVAS Y ESPORADICAS IMAGENES DE TORNEOS BRITANICOS. EN LA ACTUALIDAD, UN NUMEROSO GRUPO DE ALUMNOS DE DISTINTAS FACULTADES DE LA LAGUNA, CON GRAN DOSIS DE DEDICACION Y DISCIPLINA. BRUTOS EN ACCIONES, NOBLES EN SENTIMIENTOS, ENTRE LOS JUGADORES DE RUGBY, EN CONTINUO CONTACTO CORPORAL CON EL CONTRARIO, PARADOJICAMENTE ESCASEA LA VIOLENCIA. ES EL ESPIRITU DEL DEPORTE POR EL DEPORTE."

 

 Foto mas antigua que se conserva del CRULL del año 1989 en el campo de la ULL (aún de tierra).

"Entorna la puerta del vestuario con plausible rutina. Ha concluido hace escasos momentos un examen y por ello se ha demorado unos minutos en la hora del entrenamiento. Uniformado con camiseta y pantalón, raídos y descoloridos por el uso se ajusta los lazos de los tenis. Ávido de ejercicio físico, se integra en el numeroso grupo de universitarios que corren al trote alrededor de la pista.

Para él, jugar un encuentro de rugby significa elevar a la máxima categoría la concepción del deporte. Por otra parte, asume la exigua popularidad que gozaba éste en la Isla, tanto por el ostracismo universitario como en los propios medios de comunicación.

Ejercicios variados, complementarios; las gotas de sudor le recorren el cuerpo. Sabe que en el rugby no hay dinero, y si algún día llega a la selección nacional, tendrá  que pedir permiso en la facultad o en el trabajo. Es el deporte por el deporte. Es el espíritu del rugby.

Este espíritu, que es capaz de congregar en el césped del campo, ante el estruendoso aplauso del público o ante el huérfano y frío cemento de las gradas, a un obrero de la construcción, un agente de seguros o un profesor de EGB, a un médico, un camarero, un abogado, un minero, o un parado, este espíritu germinó en los isleños en los albores de la democracia.

Un grupo de personas de la Federación del Deporte Universitario, distrito de La Laguna, impulsó en 1976 la práctica de este deporte en la Isla. Jóvenes peninsulares que realizaron sus estudios en la Universidad de La Laguna, y que poseían cierto conocimiento del rugby aportaron su experiencia en aquella época.

Han transcurridos veintiún años y la esperanza de que el rugby tinerfeño se consolide es palpable. En los últimos años de la década de los 70, numerosas facultades de la Universidad de La Laguna crearon su equipo de rugby. Entre ellas se disputaban la supremacía; ello significaba medirse con la primera de la Universidad Politécnica de Las Palmas.

A la facultad de Arquitectura le correspondía este honor. Durante muchas temporadas sucumbían los equipos tinerfeños ante su mayor poderío; de esta forma viajaban una y otra vez a la Península en representación de los universitarios canarios, donde se disputaba la fase final.

Años más tarde, el Consejo Superior de Deportes, ante las sucesivas reclamaciones de la Universidad de La Laguna, en las que se alegaba la continua presencia de la misma entidad en la fase final, decidió crear dos distritos en cuanto a competiciones universitarias.

A partir de entonces, los alumnos que practicaban el rugby en Económicas, Derecho, Medicina, Biológicas, Bellas Artes, Escuela Náutica, etcétera, se disputaban en el tosco terreno del campus de La Laguna un puesto en la Península.

A comienzos de los años 80, el espíritu del rugby en Tenerife comenzaba a fermentar. La Facultad de Económicas demostraba con sus sucesivas victorias un mayor acople de sus hombres.

El calendario de las competiciones universitarias concluía demasiado pronto. De esta forma, del bar "Fragata" de La Laguna surgió la idea en 1981 de organizar un torneo a un único encuentro: "Trofeo Fragata", en el que se enfrentaba Económicas contra una selección de las demás facultades.

Lo que se pretendía era mantener ese espíritu de amistad. Tras el partido, la bullanguera calle Heraclio se convertía en la cita de los contendientes. El bar "Fragata" rebosaba amistad. Las anécdotas del partido se recordaban entre cerveza y cerveza. Ahora, ya hace dos años (seis actualmente) que el rugby universitario se ve privado de este trofeo.

El número de facultades tinerfeñas presentes en la competición universitaria de rugby ha descendido en este último año hasta dos. Sin embargo, en ambos están englobados todos aquellos alumnos que deseen jugar.

Esta merma de equipos no se refleja en un descenso de la calidad del juego, sino que ha espoleado la voluntad de cada alumno.

Estas cualidades en el rugby tinerfeño, han llevado a crear un equipo federado, al margen del universitario. El Club de Rugby Universidad de La Laguna, en espera de los últimos papeles, tendrá  entidad propia.

Una tarde, un joven obrero, un camarero, un parado, un enfermero, un pequeño empresario o un repartidor de cervezas entornar n la puerta del vestuario un comenzar n un nuevo entrenamiento con su equipo. Su meta, catapultar, algún día, rugby tinerfeño a las categorías nacionales."

 Ha llovido mucho desde que Juan Carlos García escribió este artículo (abril del 90). Las cosas han cambiado, y en parte se lo debemos a él, un periodista vasco que se casó con una isleña y que vino a trabajar aquí. Gracias a este hombre y a sus artículos semanales el rugby tinerfeño comenzó a rodar más rápidamente.

Ahora somos un club consolidado, y además tenemos equipos de chicas y juveniles. Hemos cosechados éxitos universitarios y hemos viajado a Inglaterra e Irlanda. Se ha ido de gira por la península, se juega con relativa normalidad. Entonces ¿por qué retomar el artículo?

Hace un tiempo, un gran atleta tinerfeño, pero sobre todo un gran amigo, me preguntó que qué‚ era eso del espíritu del rugby. Yo le contesté‚ lo mejor que supe, pero ni él ni yo quedamos satisfechos. La verdad es que estuve pensando durante mucho tiempo sobre ello. Aquello que parecía tan obvio y que creía tener controlado no supe exteriorizarlo.

Busqué en los días sucesivos, viejos artículos de rugby, y hablé con los compañeros más veteranos del equipo. El espíritu de este deporte es algo esencial en él, y coincide con ser lo más difícil de transmitir a los principiantes. Cuando encontré el artículo de Juan Carlos García todas mis dudas desaparecieron…